La puta costumbre de estar a medias
Una de las cartas privadas de Bobby Escribe.
No suele compartirse en abierto.
Estás a punto de leer una de mis cartas privadas.
Normalmente solo las envío a quienes ya están dentro de mi comunidad de pago.
Hoy te dejo esta, para que veas el tipo de verdad que escribo y el nivel de cuidado que hay detrás.
No es una carta ligera.
Es una de esas que te obligan a mirarte, aunque no te apetezca.
Léela sin prisa.
Y si al terminar sientes que esto vale un buen dinero,
entonces ya sabes que estás en el lugar correcto.
Puedes leerla ahora mismo aquí:
Has metido la puntita.
Y te ha gustado.
Normal.
Pero para saber si merece la pena entrar hasta el fondo —o si simplemente esto fue suerte—
necesitas conocer un poco más de mi trabajo.
Para asegurarte de que no fue casualidad,
de que no escribí una buena carta por accidente,
voy a dejarte leer tres más.
Solo que esta vez no van a ser gratis.
Antes las vendía a 15 € cada una.
Tú vas a tener tres por 10 €.
Y te lo digo sin exagerar:
estas cartas aportan más que muchos libros enteros.
Lo que dicen los que ya han leído mis cartas
“A mí no me gusta leer cosas que me hacen sentir culpable.”
— M. G.
“Demasiado directa.
No me gusta que me hablen así, aunque tengas razón.”
— L. R.
“No entiendo por qué alguien pagaría por que le remuevan la mierda.”
— A. P.
“No es agradable.
Me has dejado jodido.”
— C. M.
“Dices lo que todos pensamos, con mucha crudeza. Pero a mi me gustan más los libros de Jorge Bucay. Lo siento, tus cartas no son para mi.”
— P. V.